Siguiendo con colecciones minoritarias de objetos inusuales, os presento la colección de Sirenas (sobretodo de coches de policia) de este holandés que tiene dedicada una habitación de su casa exclusivamente a esta colección. No deja de ser sorprendente, pero lo cierto es que cada uno colecciona lo que le apetece y ahí está la esencia del coleccionismo, conseguir, o intentar por lo menos, aquello que queremos y disfrutar con ello a la vez.